Muchas sociedades anónimas, cotizadas y no, utilizan la emisión de valores negociables (pagarés, obligaciones, títulos,…) como una forma alternativa de financiarse. En este artículo intentaré dar respuesta a por qué son poco utilizadas las emisiones de deuda por las empresas no anónimas, quien las puede utilizar y cómo puede hacerlo.

Este trabajo no habría sido posible sin el desarrollo jurídico y procedimental realizado por Lluis Ahicart del despacho Zayas & Ahicart.

EMISSIÓN DE VALORES NEGOCIABLES: OBLIGACIONES I TÍTULOS PARTICIPATIVOS

“…..

No obstante, la emisión de obligaciones simples o con garantía real, hipotecaria o pignoraticia por asociaciones y otras entidades o personas jurídicas, que no hayan adoptado la forma de anónimas, carece de normas adecuadas y suficientes……

….

En su virtud, y de conformidad con la propuesta elaborada por las Cortes Españolas,

DISPONGO

Artículo primero….

………………………..

Dada en el Palacio de El Pardo a veinticuatro de diciembre de mil novecientos sesenta y cuatro.

FRANCISCO FRANCO”

He reprodudo fielmente parte del encabezado y el final de la Ley 211 de 1964, que todavía regula las emisiones de obligaciones simples o con garantía real, hipotecària o pignoraticia para las sociedades que no han adoptado la forma de anònimas.

Las sociedades anónimas han sido objeto de regulación detallada y continuada, pero en lo relativo a la emisión de obligacions es especialmente relevante la Ley de soceidades de capital (Real Decreto 1/2010, artículos 401 y siguientes) y la Ley 24/1988 del Mercado de Valores i la Ley 5/1999.

De acuerdo con esta legislación vigente se consideran valores negociables:

  1. “Las acciones de sociedades y los valores negociables equivalentes a las acciones, así como cualquier otro tipo de valores negociables que den derecho a adquirir acciones o valores equivalentes a las acciones, para su  conversión o para el ejercicio de los derechos que le sean conferidos.
  2. ………
  3. Los bonos, obligaciones i otros valores análogos, representativos de parte de una deuda, incluidos los convertibles o canbiables.
  4. Las cédulas, bonos y participaciones hipotecarias.
  5. …..
  6. Las participaciones preferentes.
  7. Les cèdules territorials.
  8. Los “warrants” demás valores negociables derivados que confieren el derecho a adquirir o vender cualquier otro valor negociable,
  9. …….

En general los instrumentos utilizados para formalizar la emisión de deuda por las empresas son instrumentos subordinados. Los instrumentos financieros subordinados son aquellos que, en caso de quiebra y posterior liquidación de la empresa, se pagará a los tenedores de los títulos después de pagar todas las deudas ordinarias, su orden de prelación se sitúa por detrás de todos los acreedores ordinarios y justo antes que los socios propietarios. Esto noirmalmente implica que los poseedores de deuda subordinada sacrifican capacidad de cobro a cambio de rendimiento financiero.

El título participativo es un tipo de valor negociable que puede constituir y crear una deuda en las empresas mediante la emisión de series numerades de ellos. Es una modalidad de financiación ajena. El poseedor del derecho de cobro de la deuda, formalmente acreditado mediante un título físico y/o una anotación contable, es generalmente ajeno a la empresa (los propios socios, familiares, trabajadores o público en general).

En este sentido, Los títulos participativos son un instrumento complejo, flexible, alternativo y de riesgo , por lo que debe ser utilizado conforme a la legislación vigente y con la debida prudencia, conocimeiento y transparencia por parte de las empresas emisoras.

Emisiones garantizadas

Las obligaciones i títulos participativos simples son “reisgo empresa” no tienen asociada una garantía real, hipotecària o pignoratícia. Pero podrían tenerla si así lo define el acuerdo de emisión.

Una emisión de títulos (u obligaciones) puede estar garantizada por:

  • Una hipoteca mobiliaria o immobiliaria.
  • Con la garantia del Estado, comunidad autónoma, provincia o municipio.
  • Por prenda de valores, con o sin desplazamiento.
  • Con aval solidario de una entidad de crédito.
  • Con aval solidario de una sociedad de garantía recíproca inscrita en Registro del Ministerio de Economia y Hacienda.

QUIEN  PUEDE  EMETIR VALORES NEGOCIABLES

La ley de sociedades de Capital, en su texto refundido del Real Decreto 1/2010, artículo 401, establece que “La sociedad anónima y la societat comanditaria por acciones pueden emetir series numerades de obligacions u otros valores que reconozcan o creen una deuda”.

Y en el artículo 402, excluye a las sociedades de responsabilidad limitada, cuando dice: “La sociedad de responsabilidad limitada no podrà acordar ni garantizar la emisión de obligaciones u otros valores negociables agrupados en emisiones”.

La Llei de cooperatives catalana 18/2002 de 5 de juliol, a l’article 62 apartats 2 i 3, preve la posibilidad de que las cooperativas puedan emetire títulos participativos y participaciones especiales que tendran la consideración de deuda subordinada. Esta Ley más la Ley 211/1964 amparan la legitimidad de las cooperativas para realizar emisiones de valores numerados y negociables.

En conclusión, en Catalunya además de las sociedades anónimas, las sociedades comanditarias por acciones, también las sociedades cooperativas pueden emetir valores negociables, como las obligaciones o los títulos participativos. En otras comunidades autónomas queda sujeta esta potencialidad a que la ley de cooperativas autonómica contemple la posibilidad de emisión.

Estamos ante un muy útil instrumento financiero alternativo al crédito bancario que debe ser utilizado con prudencia, conocimiento y ética extremas por parte de las empresas y sus responsables. Ya hemos visto recientemente que las malas prácticas empresariales en la emisión de deuda subordinada (caso de las “preferentes”) puede dañar seriamente el entorno de confianza de las empresas.

REQUERIMIENTOS DE LAS EMISIONES

Las emisiones de obligaciones y títulos participativos para ser legítimos y exigibles han de un conjunto de requerimientos legales, algunos como los que se citan a continuación como más importantes:

  • El total de emisiones no puede ser superior al valor de los bienes de la empresa. Excepto que se trate de una emisión garantizada.
  • Es necesario el informe de dos auditores o censors jurados de cuentas.
  • Si se trata de una emisión dirigida al público ha de haber una entidad independiente que preste el servicio de colocación y se ha de ceñir a las normas de la Comisión Nacional del Mercado de Valores.
  • El acuerdo con las características de la emisión se ha de elevar a público y inscribir en el Registro
  • La emisión de obligaciones y títulos participativos es comptetencia de la Junta o Asamblea General.

El acuerdo de emisión ha de definir las características de ésta y de los títulos, por ejemplo:

  • El importe de la emisión.
  • El valor nominal de cada título.
  • El vencimiento.
  • La remuneración, fija o variable.
  • El derecho o no de asistència a la Asamblea General
  • Si es un título nominal o al portador.
  • Si son o no garantizados.
  • Si son títulos u obligaciones convertibles .
  • Si la empresa se reserva el derecho de amortizar anticipadamente la emisión.

Sólo en el caso de que el acuerdo de emisión establezca que los títulos participativos son a perpetuidad y la remuneración no es fija se considerarán parte del Patrimonio Neto. En cualquier otro supuesto se considerarán un pasivo exigible de carácter subordinado (como los préstamos participativos).

Si la emisión va destinada al público en general, deberá solicitarse a la CNMV que regule aspectos claves de la emisión y comercialización para proteger los inversores u obligacionistas (especialmente después de algún caso sonado como Nueva Rumasa o “las preferentes”).

El título participativo permite transmitir al inversor una parte del aumento de valor de la empresa mediante la participación en el resultado.

A diferencia del préstamo participativo, el título participativo se amortiza a la fecha que determine la empresa y fijada en la emisión.

Los títulos participativos no conllevan derechos políticos, es decir, los poseedores de títulos participativos u obligaciones no pueden tener voto, pero la cooperativa puede regular, si le interesa, que los poseedores puedan asistir con voz a la Asamblea General. Si los poseedores de títulos participativos no tienen derecho de asistencia a la Asamblea General deberá constituirse el correspondiente sindicato de obligacionistas.

CONCLUSIONES

Hemos descrito un instrumento de financiación ajena con mucho potencial que ha sido històricamente poco aprovechado por las empresas cooperativas.

Hemos indicado la legislación aplicable, los requerimientos y quien y cómo se puede utilizar legítimamente este instrumento. Con los requerimiento escrupulosamente cumplidos se pueden emitir series de títulos participativos legítimos y exigibles.

Ha quedado claro que sólo las sociedades anónimas, las sociedades comanditarias por acciones y las cooperativas pueden emitir series de valores negociables conformes a ley.

Sólo me queda animar a las empresas cooperativas a aprender a utilizar este tipo de instrumentos complejos, que pueden favorecer una financiación alternativa y al mismo tiempo un anclaje de la empresa entre su entorno más estable, comprometido y amplio.

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Qué son y cómo utilizar los títulos participtivos

Muchas sociedades anónimas, cotizadas y no, utilizan la emisión de valores negociables (pagarés, obligaciones, títulos,…) como una forma alternativa de financiarse. En este artículo intentaré dar respuesta a por qué son poco utilizadas las emisiones de deuda por las empresas no anónimas, quien las puede utilizar y cómo puede hacerlo.

Este trabajo no habría sido posible sin el desarrollo jurídico y procedimental realizado por Lluis Ahicart del despacho Zayas & Ahicart.

EMISSIÓN DE VALORES NEGOCIABLES: OBLIGACIONES I TÍTULOS PARTICIPATIVOS

“…..

No obstante, la emisión de obligaciones simples o con garantía real, hipotecaria o pignoraticia por asociaciones y otras entidades o personas jurídicas, que no hayan adoptado la forma de anónimas, carece de normas adecuadas y suficientes……

….

En su virtud, y de conformidad con la propuesta elaborada por las Cortes Españolas,

DISPONGO

Artículo primero….

………………………..

Dada en el Palacio de El Pardo a veinticuatro de diciembre de mil novecientos sesenta y cuatro.

FRANCISCO FRANCO”

He reprodudo fielmente parte del encabezado y el final de la Ley 211 de 1964, que todavía regula las emisiones de obligaciones simples o con garantía real, hipotecària o pignoraticia para las sociedades que no han adoptado la forma de anònimas.

Las sociedades anónimas han sido objeto de regulación detallada y continuada, pero en lo relativo a la emisión de obligacions es especialmente relevante la Ley de soceidades de capital (Real Decreto 1/2010, artículos 401 y siguientes) y la Ley 24/1988 del Mercado de Valores i la Ley 5/1999.

De acuerdo con esta legislación vigente se consideran valores negociables:

  1. “Las acciones de sociedades y los valores negociables equivalentes a las acciones, así como cualquier otro tipo de valores negociables que den derecho a adquirir acciones o valores equivalentes a las acciones, para su  conversión o para el ejercicio de los derechos que le sean conferidos.
  2. ………
  3. Los bonos, obligaciones i otros valores análogos, representativos de parte de una deuda, incluidos los convertibles o canbiables.
  4. Las cédulas, bonos y participaciones hipotecarias.
  5. …..
  6. Las participaciones preferentes.
  7. Les cèdules territorials.
  8. Los “warrants” demás valores negociables derivados que confieren el derecho a adquirir o vender cualquier otro valor negociable,
  9. …….

En general los instrumentos utilizados para formalizar la emisión de deuda por las empresas son instrumentos subordinados. Los instrumentos financieros subordinados son aquellos que, en caso de quiebra y posterior liquidación de la empresa, se pagará a los tenedores de los títulos después de pagar todas las deudas ordinarias, su orden de prelación se sitúa por detrás de todos los acreedores ordinarios y justo antes que los socios propietarios. Esto noirmalmente implica que los poseedores de deuda subordinada sacrifican capacidad de cobro a cambio de rendimiento financiero.

El título participativo es un tipo de valor negociable que puede constituir y crear una deuda en las empresas mediante la emisión de series numerades de ellos. Es una modalidad de financiación ajena. El poseedor del derecho de cobro de la deuda, formalmente acreditado mediante un título físico y/o una anotación contable, es generalmente ajeno a la empresa (los propios socios, familiares, trabajadores o público en general).

En este sentido, Los títulos participativos son un instrumento complejo, flexible, alternativo y de riesgo , por lo que debe ser utilizado conforme a la legislación vigente y con la debida prudencia, conocimeiento y transparencia por parte de las empresas emisoras.

Emisiones garantizadas

Las obligaciones i títulos participativos simples son “reisgo empresa” no tienen asociada una garantía real, hipotecària o pignoratícia. Pero podrían tenerla si así lo define el acuerdo de emisión.

Una emisión de títulos (u obligaciones) puede estar garantizada por:

  • Una hipoteca mobiliaria o immobiliaria.
  • Con la garantia del Estado, comunidad autónoma, provincia o municipio.
  • Por prenda de valores, con o sin desplazamiento.
  • Con aval solidario de una entidad de crédito.
  • Con aval solidario de una sociedad de garantía recíproca inscrita en Registro del Ministerio de Economia y Hacienda.

QUIEN  PUEDE  EMETIR VALORES NEGOCIABLES

La ley de sociedades de Capital, en su texto refundido del Real Decreto 1/2010, artúculo 401, establece que “La sociedad anónima y la societat comanditaria por acciones pueden emetir series numerades de obligacions u otros valores que reconozcan o creen una deuda”.

Y en el artículo 402, excluye a las sociedades de responsabilidad limitada, cuando dice: “La sociedad de responsabilidad limitada no podrà acordar ni garantizar la emisión de obligaciones u otros valores negociables agrupados en emisiones”.

La Llei de cooperatives catalana 18/2002 de 5 de juliol, a l’article 62 apartats 2 i 3, preve la posibilidad de que las cooperativas puedan emetire títulos participativos y participaciones especiales que tendran la consideración de deuda subordinada. Esta Ley más la Ley 211/1964 amparan la legitimidad de las cooperativas para realizar emisiones de valores numerados y negociables.

En conclusión, en Catalunya además de las sociedades anónimas, las sociedades comanditarias por acciones, también las sociedades cooperativas pueden emetir valores negociables, como los títulos participativos. En otras comunidades autónomas queda sujeta esta potencialidad a que la ley de cooperativas autonómica contemple la posibilidad de emisión.

Estamos ante un muy útil instrumento financiero alternativo al crédito bancario que debe ser utilizado con prudencia, conocimiento y ética extremas por parte de las empresas y sus responsables. Ya hemos visto recientemente que las malas prácticas empresariales en la emisión de deuda subordinada (caso de las “preferentes”) puede dañar seriamente el entorno de confianza de las empresas.

REQUERIMIENTOS DE LAS EMISIONES

Las emisiones de obligaciones y títulos participativos para ser legítimos y exigibles han de un conjunto de requerimientos legales, algunos como los que se citan a continuación como más importantes:

  • El total de emisiones no puede ser superior al valor de los bienes de la empresa. Excepto que se trate de una emisión garantizada.
  • Es necesario el informe de dos auditores o censors jurados de cuentas.
  • Si se trata de una emisión dirigida al público ha de haber una entidad independiente que preste el servicio de colocación y se ha de ceñir a las normas de la Comisión Nacional del Mercado de Valores.
  • El acuerdo con las características de la emisión se ha de elevar a público y inscribir en el Registro
  • La emisión de obligaciones y títulos participativos es comptetencia de la Junta o Asamblea General.

El acuerdo de emisión ha de definir las características de ésta y de los títulos, por ejemplo:

  • El importe de la emisión.
  • El valor nominal de cada título.
  • El vencimiento.
  • La remuneración, fija o variable.
  • El derecho o no de asistència a la Asamblea General
  • Si es un título nominal o al portador.
  • Si son o no garantizados.
  • Si son títulos u obligaciones convertibles .
  • Si la empresa se reserva el derecho de amortizar anticipadamente la emisión.

Sólo en el caso de que el acuerdo de emisión establezca que los títulos participativos son a perpetuidad y la remuneración no es fija se considerarán parte del Patrimonio Neto. En cualquier otro supuesto se considerarán un pasivo exigible de carácter subordinado (como los préstamos participativos).

Si la emisión va destinada al público en general, deberá solicitarse a la CNMV que regule aspectos claves de la emisión y comercialización para proteger los inversores u obligacionistas (especialmente después de algún caso sonado como Nueva Rumasa o “las preferentes”).

El título participativo permite transmitir al inversor una parte del aumento de valor de la empresa mediante la participación en el resultado.

A diferencia del préstamo participativo, el título participativo se amortiza a la fecha que determine la empresa y fijada en la emisión.

Los títulos participativos no conllevan derechos políticos, es decir, los poseedores de títulos participativos u obligaciones no pueden tener voto, pero la cooperativa puede regular, si le interesa, que los poseedores puedan asistir con voz a la Asamblea General. Si los poseedores de títulos participativos no tienen derecho de asistencia a la Asamblea General deberá constituirse el correspondiente sindicato de obligacionistas.

CONCLUSIONES

Hemos descrito un instrumento de financiación ajena con mucho potencial que ha sido històricamente poco aprovechado por las empresas cooperativas.

Hemos indicado la legislación aplicable, los requerimientos y quien y cómo se puede utilizar legítimamente este instrumento. Con los requerimiento escrupulosamente cumplidos se pueden emitir series de títulos participativos legítimos y exigibles.

Ha quedado claro que sólo las sociedades anónimas, las sociedades comanditarias por acciones y las cooperativas pueden emitir series de valores negociables conformes a ley.

Sólo me queda animar a las empresas cooperativas a aprender a utilizar este tipo de instrumentos complejos, que pueden favorecer una financiación alternativa y al mismo tiempo un anclaje de la empresa entre su entorno más estable, comprometido y amplio .

Qué es una empresa social y qué le pido para invertir en ella

Gracias al exceso de liquidez en manos privadas, a las experiencias exitosas en el mundo anglosajón, a la mayor consciencia social y a los recortes en gasto social de los gobiernos europeos, la inversión de impacto, inversión social o inversión responsable está viviendo un relativo auge en nuestro país. Digo relativo porque todavía el impacto real de las inversiones realizadas sobre el conjunto de la economía es bajo en comparación con el potencial que atesora. Ya existen sobre el tapete fondos de inversión (Ambar, Meridia, Creas) , sociedades de capital riesgo (GICOOP) y otras iniciativas (Momentum project, BReady, COOP 57, TAMA, FIARE BANCA ÉTICA, OINARRI,…) que en conjunto ponen a disposición de las empresas sociales más de 200 millones de euros para la financiación estable (capital y deuda subordinada).

Una primera observación es que en nuestro país el debate sobre qué debe cumplir una empresa para considerarla como social ha sido escaso y no está cerrado. Algunas entidades muy activas en este incipiente sector simplemente trasladan los conceptos y prácticas anglosajonas, que atienden casi exclusivamente a la finalidad de los proyectos empresariales  A diferencia de Francia donde la aparición de MOUVES (www.mouves.org) supuso un consenso en torno a 4 pilares dinámicos:

  • Un proyecto económico viable.
  • Con una finalidad social o medioambiental.
  • Con ánimo de lucro limitado: donde los excedentes son dedicados al desarrollo del proyecto y las personas, la remuneración del capital está limitada, y la escala salarial ajustada.
  • Con una gobernanza participativa, donde la toma de decisiones no está basada en la propiedad del capital.

Personalmente con estos cuatro pilares si me parece que estaremos ayudando a crear un mundo mejor. Exigiendo a nuestras empresas sociales viabilidad, compromiso social, limitación al lucro y participación si estaremos promoviendo otra forma de hacer empresa y una cultura que nos hará mejores. Cumpliendo estos requisitos, como inversor me aportan más confianza y menor riesgo.